Mostrando las entradas con la etiqueta libro. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta libro. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de enero de 2022

Entre los ríos. Javier Heraud (1941-1963), de Cecilia Heraud Pérez

Entre los ríos. Javier Heraud (1942-1963)Entre los ríos. Javier Heraud by Cecilia Heraud
My rating: 5 of 5 stars

Debo admitir que fui muy injusto con este libro. Lo compré por simple curiosidad, porque era un aniversario del asesinato del joven poeta en el río Madre de Dios y se volvía a hablar de él, como todos los años al recordar su nacimiento o su fallecimiento, en mayo. Además, en ese entonces, se hablaba de un documental sobre su vida y de una película biográfica sobre el poeta guerrillero que han hecho que definitivamente la imagen de Heraud se mantenga aún fresca en nuestra memoria.
Pero fui muy flojo para leerlo. Me dejé llevar por la tonta idea de que solo sería un libro en el que una hermana hablaba sobre cuánto extrañaba a su hermano tempranamente desaparecido y poco más. ¡Cuán equivocado estuve!
Entre los ríos. Javier Heraud (1942-1963) es un valioso documento en el que con buen tino narrativo Cecilia Heraud nos cuenta cómo fueron los años de la breve vida de Javier con un evidente cariño por sus recuerdos, pero sin rendirse a la idealización, pues este libro está acompañado de abundantes documentos que nos completan una imagen tridimensional de una persona que tenía muy claras sus convicciones poéticas y sus anhelos de justicia social.
Nos enteramos de qué tan cercano era a los círculos de poetas tanto de la Católica como de la San Marcos, universidad en la que estudió Derecho poco antes de viajar a Cuba, pero a la que ya era cercano por la bohemia limeña de esos tiempos.
Lo vemos maravillarse de la Europa de la guerra fría, en donde llegó incluso hasta la parte asiática de la Unión Soviética, lo acompañamos en sus momentos más grises de los últimos días de su estadía en Francia, y también en su entrenamiento militar en Cuba, en donde él termina de radicalizar su posición y diferenciándose de otras que él creía que no eran las más adecuadas para iniciar la revolución que tanto buscaba su generación, tan empapada del reciente éxito de la revolución de los barbudos.
En suma, este es un libro que nos retrata de manera íntegra la figura del poeta. Sus luces, sus sombras, sus momentos de duda y desesperación. Conmovedor repaso de la breve vida de un poeta que a los dieciocho años había predicho cómo iba a ser su muerte. Su lectura es muy recomendable.

Por Christian Ávalos

View all my reviews

viernes, 8 de marzo de 2019

1879: 140 años después



El Perú no ha cambiado. Es decir, sí ha cambiado, pero para mal. Porque si en estos momentos atravesáramos una circunstancia similar a la que tuvimos que vivir hace 140 años veríamos que estarían aún vigentes las inútiles peroratas del Congreso o veríamos con fascinación la lentitud elefantiásica con la que se movería el aparato estatal mientras la guerra avanza y va dejando muertos, mutilados y desterrados por todo lugar.

Sentí impotencia cuando terminé de leer 1879. Alguna impotencia similar a la que siento ahora cuando prendo la televisión. Siento pena, rabia. Al almirante Miguel Grau lo dejaron solo. Combatió no solo contra Chile sino también contra la indiferencia, la torpeza y de plano la corrupción. Y eso nos toca aún combatir, pero por desgracia ya no está Miguel Grau y el Huáscar se exhibe como trofeo en Talcahuano. 

Guillermo Thorndike ha sido quizá nuestro más reconocido escritor de novelas de no ficción que haya producido el siglo XX. Quizá en algunas oportunidades sus filiaciones políticas lo hayan escribir libelos impresentables, creo que en esta ocasión nos deja un libro que no se ve muy afectado por esta filiación, salvo por el detalle (para algunos no menor) de pasar por agua tibia el papel del general Prado en todas las desgracias que nos tocó vivir. Pero ese virus es de muchos ayer y hoy. A las figuras históricas muchas veces se les tiene que pasar por agua tibia para no descubrir que la olla de grillos que somos como país es más horripilante de lo que parece. 

Pese a todo, puedo confiar de que el primer año de este terrible conflicto bélico ha sido tratado con diligencia y meridiana precisión. Thorndike ha recreado incluso circunstancias tan cotidianas como los momentos en los que los oficiales del Huáscar departían en el monitor o los momentos familiares que Grau vivió en su último año de vida. Detrás de esto hay un gran trabajo de investigación que debe destacarse porque ese rigor es un ejemplo para quien en un futuro quiera seguir los pasos de la escritura de no ficción. 

Creo que este libro, y de hecho la tetralogía entera sobre la guerra del salitre que escribiera Thorndike, debería reeditarse, no tanto por su valor estético, que no es tan elevado, sino como «refresco» para quienes piensen, si es que alguna vez se detuvieron a reflexionar sobre el tema, que la guerra con Chile es un hecho pasado y olvidado, una serie inconexa de hechos que acabo y ya está. No. El conflicto en su conjunto delató la esencia más negra y purulenta de nuestra sociedad. Y eso es lo que no se debe olvidar.

Mención aparte, como casi siempre, merece la pobre edición del libro, el cual adolece de muchas erratas que una diligente revisión hubiese resuelto. Este solo detalle afea una edición tan bien ilustrada con las fotos de Courret. Es una pena que la mala revisión opaque el brillo del texto.

martes, 18 de marzo de 2008

Roberto Salvaje

A veces me gustaría creer que por azares del destino un remoto tío tatarabuelo lejano fue a Chile y no a Perú y fundó ahí una familia, y que de esa familia, a mediados del siglo XX nació Roberto Bolaño Ávalos. Siempre juego con esa idea, y sonrío pensando en esa remota posibilidad.

Roberto Bolaño es uno de los autores que más me gustan, desde que tuve noticias de él, curiosamente, luego de que ya había abandonado este valle de lágrimas, y tan solo por un panorámico vistazo de su bibliografía, de las cosas más conocidas. Sin embargo, al conocer más sobre su vida, me interesó mucho más internarme en los mitos y realidades del autor. Por eso algunos de mis queridos amigos empezaron a llamarme (con mucho de ironía, o cacha criolla) ‘bolañito’ (Sí, tú, Marlon).

Lo primero que leí completo de él (tras un affaire con Literatura nazi en América, Llamadas telefónicas y Putas asesinas) fue Estrella distante. Desde ahí no paré, y pasé por Entre paréntesis hasta llegar a Los detectives salvajes, novela que me pateó el cerebro y lo dejó regado sobre los azulejos de un bar abandonado. Esa novela me presentó una inacabable invitación a sumergirme en lo más recóndito de mí y escribir. Fue un impulso revitalizante. La primera parte de la novela es el diario de un joven de 17 años llamado Juan García Madero. En la primera página se puede leer lo siguiente:

“Tengo diecisiete años, me llamo Juan García Madero, estoy en el primer semestre
de la carrera de Derecho. […]. Seré abogado. Eso le dije a mi tío y a mi tía y
luego me encerré e mi habitación y lloré toda la noche”.

Ese párrafo bastó para atraparme en una vertiginosa lectura, que por culpa (otra vez esta tarada excusa) del trabajo tuve que prolongar por casi dos meses. En fin, ahora estoy enrumbado en las páginas 2666, inmensa novela que no termino aún de leer, y supongo que en este fin de semana santo que se acerca podré avanzar tranquilamente.

Y por qué me puse a hablar de Bolaño. Porque leyendo el interesante blog de Gustavo Faverón (valga la sobada) me topé con una interesante noticia, que me hace saltar como niño malcriado cuando ve en la tele el juguete soñado: un libro de ensayos sobre Bolaño, Bolaño salvaje, editado por el sello Candaya. No sé cuándo llegará al Perú, quizás ya haya llegado, pero viene con un DVD y tendrá muchos ensayos sobre este genial escritor chileno. Si hacen clic aquí, accederán a la note de Faverón.


Fuente de la foto: Ese mismo blog